Yo Yo Yo
Sophie acaba de hacer un ramo de flores encantador pero nadie esta interesado en él, entonces ella pide el deseo de que la gente le preste más atención. Pronto todo el mundo le está poniendo cuidado, su cara está en todas las portadas de los periódicos y los fotógrafos la están esperando fuera de la puerta de entrada. Celosa, Emma decide contarle a los medios de comunicación algunas cosas que ellos no saben sobre su popular hermana. Sophie ya ha tenido suficiente, pero cuando Adil trata de deshacer el hechizo, ella se vuelve invisible.